¿Te puedo pedir dos cosas?



La verdad es que no sé cómo empezar este blog, desde hace un tiempo quiero escribir cosas y no he encontrado el espacio así que creo que esta puede ser una buena opción.

La vida cambia todo el tiempo, últimamente mi vida ha tenido muchos cambios y estoy muy orgullosa de cómo los he manejado.

Me siento muy feliz, sin embargo hay una preocupación constante en mi mente, tengo los ojos semiabiertos, quiero abrirlos porque no hay marcha atrás. Ya no puedo cerrarlos de nuevo. Esa preocupación es el ambiente, el desequilibrio que como seres humanos hemos causado y que va en aumento, que está dejando sin hogar a cientos de miles, sin comida, sin agua, sin vida. Cientos de miles de personas, millones de animales, plantas. Por eso creo que es una época en la que no podemos quedarnos sin hacer nada. No importa a qué nos dediquemos, todos podemos aportar algo. Así que por este medio y a los que me lean les voy a pedir muchos favores y el principal va a ser que se muevan. El mundo se nos cae, hay mucha gente triste y enojada porque el ritmo de vida que nos demanda el sistema en el que vivimos nos hace sentir que hacemos mucho, pero dime ¿Cuándo fue la última vez que hiciste mucho por ti o por alguien cercano a ti? Estamos haciendo «mucho» para producir, para conseguir metas y objetivos impuestos.

Así que en este primer blog te voy a pedir dos favores. Primero quiero que pienses en una meta o un sueño que quieras cumplir y que le pongas una serie de pasos para lograrlo. Segundo favor, encuentra la manera de ayudar a alguien (persona, animal o planta).

¿Saben por qué? Porque escucho y leo a mucha gente que dice «No puedo, no tengo tiempo, no tengo dinero, no tengo espacio, soy malo para eso». Para que el mundo mejore tenemos que cuidar al ambiente, tenemos que ayudar a las personas. Y para ayudar a los demás primero tenemos que comenzar con nosotros mismos. Así que estoy segura de que alguna de las personas que me lea va a poder, va a hacer tiempo, espacio e intentará con todas sus ganas.

Y les quiero contar que cuando das sin esperar nada a cambio, lo bueno se te regresa, aunque no lo esperes. En el momento que más lo necesitas ¡Booom! Se te regresa.

Pero dejando a un lado que se te regresa (100% real, no fake), te vas a sentir súper bien contigo y creo que no hay mejor sentimiento que ese.

Así que no importa que empieces por algo muy pero muy pequeño, cualquier cosa es más grande que hacer nada y dejarlo todo como está.



Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar